Mostrando entradas con la etiqueta San Úrbez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Úrbez. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de octubre de 2008

Entre árboles y musgo...

Entre árboles y musgo…

Alrededor de la ermita de San Úrbez, hay unos árboles magníficos… nos fascinan…



Hace muchísimo frío, pero la lluvia nos da tregua… disfrutamos del paisaje… comemos rápido.
Nos emborrachamos con las maravillas de la naturaleza…

Comenzamos a bajar… la senda esta alfombrada con las hojas caídas de los árboles… y algún que otro charco…



Damos una vuelta por el pueblo, en cada rincón hay una flor… colorida, delicada… única… ¡¡son tan bonitas!!...
En una pradera, hay una manada de caballos y les damos de comer pieles de manzana… son muy tímidos… pero al final se acercan…




Una panorámica con la iglesia del pueblo… da gusto ver todo tan verde… es un rinconcito muy bonito y cuidado…



y poco a poco nos vamos volviendo… el tiempo se arregla… hace calor… el agua sigue fluyendo por los arroyos hacia su destino…





Desde este silencioso, bello y húmedo paisaje, me despido… Hemos pasado otro “Ratico Inolvidable” juntos… os espero en la siguiente aventura…


Hasta pronto querid@s amig@s!!

sábado, 4 de octubre de 2008

San Úrbez de Nocito

San Úrbez de Nocito

El día es gris, lluvioso… sin sol… pero decidimos salir de excursión, tenemos muchas ganas y el mal tiempo no es un impedimento… nada más bajar del coche empieza a gotear… la senda esta muy húmeda, y verde… algún tramo del camino esta aterrazado con piedras… ¡que paciencia y cuanto trabajaban nuestros antepasados!…





Pasamos por un bosque de robles o cachicos, como se diría en aragonés antiguo un “Cachicar”, esta precioso… me encantan estos recónditos parajes, cuyos hermosos protagonistas son los árboles y algún pajarillo cantarín… la lluvia sigue acompañándonos… es parte de la armonía que se respira en el monte.



Este tranquilo lugar me recuerda mucho a los celtas y sus druidas… siempre habitando en los impenetrables bosques… rodeados de agua… es una situación estupenda y agradable… de fondo se escucha el cantar de los pajarillos… como si se tratase de un cuento de hadas…




Las cortezas de los árboles, en su cara norte, están vestidas con una capa de terciopelo verde… el musgo… los robles son antiquísimos…




Cruzamos el Guatizalema, lleva abundante agua... no para de llover…



Nos adentramos por una estrecha senda llena de vegetación salvaje, debido al poco transito, esta empedrada… ¿A dónde nos llevará?...



Desde el pueblo se nos unen tres perros… intentamos no hacerles caso, pero aún así nos siguen… pobrecillos, que paliza se van a dar…




El paisaje es maravilloso… parece una selva de montaña como el “Congo en Guara”… me encanta el efecto de las nubes en la montaña… ¿no os parece muy misterioso?...



Comenzamos a ver la ermita… hay montañeros que resultan ser cofrades… esta todo muy bien cuidado…
Aunque la última construcción es del siglo XIX, hay vestigios romanos, visigodos… pero sigue siendo un punto de peregrinación en la parte norte de Guara.



Hace frío… recorremos el lugar y descansamos… no hay nadie, reina la tranquilidad… mis hermanos y yo nos aventuramos entre los gigantescos árboles que bordean la ermita… es un bosque hipnotizador… a saber cuantos habitantes tiene…

Pronto os contaré la vuelta de esta excursión…



Hasta pronto amig@s!!