lunes, 28 de octubre de 2013
La Fiesta del Otoño...
domingo, 30 de diciembre de 2007
Inolvidable...
Ahora que estamos en épocas de nieve y frío, recuerdo unos raticos inolvidables de veranos pasados, que transcurrieron en un camping de Soria, para facilitar la ascensión a la cima del impresionante Urbión, que es uno de mis picos preferidos, lo hemos subido tres veces y espero seguir visitándolo por más tiempo…
Durante esos días, estuvimos en contacto con la naturaleza, respirando el aire limpio, contemplando las relucientes estrellas en la noche, escuchando el canto de los pajarillos, el murmullo del agua, tomando el sol… en fin, disfrutando… y olvidándonos un poco de la rutina diaria en la cuidad…
Estuvimos acampados en un tranquilo sitio, entre pinos y robles… una vez montada la tienda, paseamos por Vinuesa, un pueblo muy bonito…





Los Asesinos
VI
“Llegaron los asesinos
hasta la Laguna Negra,
agua transparente y muda
que enorme muro de piedra,
donde los buitres anidan
y el eco duerme, rodea;
agua clara donde beben
las águilas de la sierra,
donde el jabalí del monte
y el ciervo y el corzo abrevan;
agua pura y silenciosa
que copia cosas eternas;
agua impasible que guarda
en su seno las estrellas.
¡Padre!, gritaron; al fondo
de la laguna serena
cayeron, y el eco ¡padre!
repitió de peña en peña.”
A todos nos gusta mucho este fascinante pico, mis padres son unos enamorados de la laguna negra, como se aprecia en las bonitas descripciones de su cuaderno de campo… Tras contemplar la belleza de la Laguna Negra “comenzamos a subir por el corredor, de piedras que nos eleva rápidamente hasta el borde del farallón rocoso desde donde la vista de la laguna es un espectáculo entrañable… Hemos subido rápidos, como jóvenes que queremos subir a la cima sin controlar el esfuerzo… Arriba la planicie y los pinos no tan majestuosos como los del refugiado bosque de la laguna, nos acogen…”





Desde la cima, se divisan “inmensos horizontes, lomas amarillentas, rocas grises, lagunas, vértices y barrancos… nubes, una luz de cima y unas sombras en quebradas y perfiles…”
Comemos al cobijo de algunas de esas rocas gigantescas… y bajamos al barranco que nos lleva al nacimiento del Duero, ese precioso río que se hace tan grande por la Península… y que aquí podemos recoger en una cantimplora…
Ya en el Camping, entre risas felices… nos damos un remojón en la congelada y desolada piscina… Acabamos tiritando… Como podéis ver hay mucha gente…
Y me despido con otro fragmento de mis padres sobre la laguna… “Ella siempre esta igual de cambiante, de encajonada, de silenciosa, de misteriosa, de oscura, de preciosa….”
sábado, 15 de diciembre de 2007
Pinares de Zuera
Pinares de Zuera
Hoy salimos de excursión un poco más tarde, pues al principio el día esta muy desapacible, llueve y no hay sol. Al final nos animamos a ir a Los Pinares de Zuera, ya que gracias al cierzo, el día se ha despejado y sale el sol. El recorrido transcurre por un camino lleno de pinares, carrascas, muerdago… Esta todo muy bonito y se disfruta de una gran tranquilidad.
Después nos guía hasta La Palomera, porque estuvo hace unos meses con el Insti…
Este monte se ha quemado varias veces, el último incendio importante fue el 24 de Junio de 1995, a este incendio precedieron unos años de intensas lluvias, lo que ha provocado que se haya poblado de muchos pinos pequeños… Mientras haya tantos y tan densos, esta el problema de que les falta tierra para desarrollarse bien y de que se pueden quemar muy fácilmente.
En la foto se ve como estamos rodeados de un bosquecito bajo, de unos diez años.
Mi hermana nos explico que estaban haciendo talas pero es difícil de arreglar “la naturaleza”.
Recogemos algo de muerdago, a la vez que es un bonito adorno de Navidad y repartimos con los amigos, ayudamos a los pinos a librarse de este parásito…
también cogemos bellotas para plantar, almendras y mi madre se hace un ramo precioso con espigas y hojas secas, muy otoñal (parecido a la excursión de Guara).
En la Palomera hace mucho frío y aire, así que comemos más abajo en un sitio rebrigado…
Mi hermana nos cuenta una tradición que hay en la Retama: los enamorados hacían un nudo, para conservar el amor eternamente, mientras el nudo no se deshiciera...
Cuando la retama esta más crecida, le salen unas semillas redondas, que al madurar hacen el ruido de un sonajero si se agitan las ramas de las que cuelgan…
Nos llama la atención esta bonita encina, por su grandeza.
Me recuerda a la poesía de Antonio Machado, titulada: “Las Encinas”… que me parece muy bonita, aquí os pongo una parte…
"¡Encinares castellanos
en laderas y altozanos,
serrijones y colinas
llenos de oscura maleza,
encinas, pardas encinas;
humildad y fortaleza!
Mientras que llenándoos va
el hacha de calvijares,
¿nadie cantaros sabrá,
encinares?
El roble es la guerra, el roble
dice el valor y el coraje,
rabia inmoble
en su torcido ramaje;
y es más rudo
que la encina, más nervudo,
más altivo y más señor.
El alto roble parece
que recalca y ennudece
su robustez como atleta
que, erguido, afinca en el suelo.
El pino es el mar y el cielo
y la montaña: el planeta…"
Acabamos la tarde visitando la calzada romana, esta toda empedrada, es un hallazgo muy interesante. ¡Me encantaría recorrer esta calzada romana! para otro día será…
Me lo he pasado muy bien, ha sido un día estupendo, y hemos aprendido muchas cosas…
Hasta pronto…

