Mostrando entradas con la etiqueta cruz negra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cruz negra. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de febrero de 2012

La Cruz Negra...





Han pasado algunos años y por fin, hoy 17 de febrero, 176 cumpleaños de Gustavo Adolfo Bécquer… he decidido volver a este lugar mágico y entrañable aunque también un poco siniestro… Ya cae la tarde y aquí sigo… sentada a los pies de la Cruz Negra… con la mirada perdida en el Monasterio, mientras mi mano se deja guiar por el papel siguiendo los caminos que traza mi locura… aquí… al cobijo de las luminosas estrellas, dónde tantos momentos pasó Bécquer mientras esperaba la llegada del periódico… sólo me viene a la mente el curioso y quizá aterrador suceso que aconteció en este misterioso lugar hace años y del que ya no quedan señales… a continuación os lo relataré, si tenéis la amabilidad de acompañarme:



Tal día como hoy, hace cuatro años nos acercamos al conocido Monasterio de Veruela, para acompañar a Bécquer en el día de su cumpleaños… para intentar sentir algo parecido a lo que él sentía en estos maravillosos lugares… nos quedamos asombrados ante el protegido Monasterio… sólo la entrada nos sobrecogió… todo tan adusto y hermoso a la vez… lo más bonito, quizá sea el Claustro… esos delicados arcos hacía la naturaleza, hacía la vida… mientras el murmullo del agua acompañaría a los monjes que allí habitaban… me hubiera quedado horas y horas allí… por último entramos en la iglesia… yo dudaba de si realmente estaba contemplando aquella obra del románico o era todo un sueño… ¡¡era tan espléndido!! Más no quiero entretenerme en el Monasterio… como he comentado anteriormente queríamos celebrar el aniversario de nuestro querido poeta… escritor… pintor… músico… romántico… Bécquer, por ello dedicamos lo que quedaba de tarde a leer sus sentimientos, a acompañarle en cada una de sus palabras… nuestro corazón latía emocionado y nuestros sentidos se nublaron… Bécquer lo había conseguido… habían hecho efecto sus redes tan bien tejidas… nos había hechizado… viajamos al pasado a través de sus conocimientos… y poco a poco comenzamos a sentir lo mismo que Bécquer… nuestro lenguaje se torno más poético… y con cada detalle nos admirábamos… era una sensación cercana pero muy curiosa… en seguida comprendimos que Gustavo había revivido… en cada uno de nosotros… nos había transportado a través de su corazón, a su mundo… pero nosotros no éramos él sino una mezcla… me sentía acompañada por él… como si me hablase… como si sintiese lo mismo… éramos dos en un cuerpo, en una mente, en un corazón… era una situación mágica, entrañable y encantadora… tan ensimismados estábamos leyendo sus leyendas que apenas notábamos esos volturnos helados que azotaban nuestras caras… no nos dábamos cuenta que la Luna llena nos alertaba del peligro… tan fuerte soplaba el viento que de repente crujió una rama de un árbol… era una rama muy pesada y no era de un árbol cualquiera… sino de aquél Olmo gigante que hacía compañía a la Cruz Negra… como si me hubieran abierto los ojos de golpe… todos volvimos a la realidad… el viento comenzó a amainar… y la Luna se oculto entre las nubes… pero aquella rama no parecía volver a unirse… ahora todo parecía más tranquilo… pero aquella rama cada vez se doblaba más, con tan mala suerte que termino por caer sobre la Cruz Negra… el suelo se lleno de mil añicos… nos miramos sin comprender… como si nos despertásemos de un mal sueño… y allí paralizados por el frío y por aquella tragedia… contemplando lo que quedaba de la cruz… me pareció ver unos ojos negros profundos, que me miraban maliciosamente, me acerque a ellos, atraída  como un imán… no podía evitarlos… y allí, de pie lo vi… vi a Bécquer mirándome a través de esos ojos… su figura se reflejaba en ellos, me sonreía dulcemente y de sus labios pude oír: “vuestra candidez me haría naufragar en el río de la vida… vuestros sentimientos me hacen flotar en mis sueños y vuestro noble corazón permite renacer al mío el día de mi aniversario… gracias vida…”

Bécquer se había convertido en leyenda…



PD1: Muchas gracias por visitarme y comentarme, vosotros dais vida a este blog… os merecéis un regalo, así que a partir de ahora entregaré un premio al mejor comentarista (realizado por Fair Lady, gracias por permitirme su uso, linda :))… lo publicaré al final de cada post, cuando haya publicado el siguiente. ¡¡SUERTE!!



Comentarista ganador del post anterior:

Gracias por vuestra agradable visita, me encantan vuestras simpáticas, dulces y cariñosas palabras… han sido todos vuestros comentarios preciosos… mil gracias por acompañarme…
El premio es… para mi amigo bloggero, Jesús… Gracias por iluminar mi blog y a mi con tus dulces palabras!
Siempre me animan a seguir compartiendo “on line” estos “Raticos Inolvidables”… me quedan tantos por contar!!!!!!!
Aquí tenéis su comentario, espero que os guste:

“Mi querida y admirada Eva, solo un ángel como tu podía recibir una carta como esa, una carta de la vida.

Empotrada en las murallas del pasado una carta en el presente, encontrada por un ángel que entre lágrimas descifra el hermoso mensaje.
Las batallas que libramos en el pasado y nos nublaban el futuro han conseguido que todos podamos comprender que la vida es un eterno presente.
Pasado, presente, y futuro, se encuentran en ese hermoso momento vivido por ti Eva.
Toda la vida mi querida amiga no es más que un eterno presente.

Un beso,
Jesús.”





miércoles, 23 de febrero de 2011

La cruz de Bécquer…

La cruz de Bécquer…

Seguimos celebrando el nacimiento de uno de los poetas más importantes del mundo, de Bécquer… por ello, nos acercamos un poco más a él y a sus épocas vividas… Así que llenos de ilusión y con mil rimas en el corazón, nos dirigimos al monasterio cisterciense de Veruela, donde vivió unos nueve meses, con su hermano Valeriano… y donde escribió: “Cartas desde mi celda”…



Al cruzar la alta muralla que rodea al monasterio, te sobrecoge una nube de silencio y tranquilidad… y ante ti aparece una imagen maravillosa… un largo y estrecho paseo bordeado de plátanos de sombra, ahora desprotegidos y encogidos por los fríos meses de invierno… ¡¡que postal tan romántica!!


Poco a poco nos vamos adentrando en el Monasterio...


Entramos en lo que anteriormente serían las estancias de los mojes y sus ayudantes… más adelante se encuentra la sala del Abad…

 


y al lado, la estancia dedicada a los libros y documentos… era un espacio amplío pero acogedor… según la guía, idóneo para realizar manuscritos…


 
 
También nos enseñaron la cocina y el refectorio… según la regla de san Benito, los monjes no debían estar en contacto con los alimentos… de una estancia a la otra solo se accedía por un hueco en la pared…


 
Situado al este del monasterio, encontramos el locutorio, la sala capitular y la sacristía…


 
Lo más bonito, para mi gusto, es el claustro, con abundante vegetación, para estar en armonía con la naturaleza… con la vida… y un pozo muy muy profundo…


 
Por último nos sobrecoge la iglesia, tan grande y tan bonita como si se tratara de una catedral abierta al público… sin embargo, a ella sólo accedían los monjes que habitaban el monasterio.


 
Después de comer, nos sumergimos en el museo del vino… es muy didáctico…
 

Al caer la tarde, paseamos y bordeamos el monasterio por el exterior de su muralla, mientras nos acompañan las alegres melodías de los pajarillos… ¡¡que paseo tan bonito!!



 
Y para terminar os dejo, con la foto en “La cruz Negra” donde tantas tardes estuvo Bécquer… y que dio origen al cuadro con el que he comenzado este post y que pinto, su querido hermano, Valeriano...


 
PD1: Muchas gracias por visitarme y comentarme, vosotros dais vida a este blog… os merecéis un regalo, así que a partir de ahora entregaré un premio al mejor comentarista (realizado por Fair Lady, gracias por permitirme su uso, linda :))… lo publicaré al final de cada post, cuando haya publicado el siguiente. ¡¡SUERTE!!
 
 
Comentarista ganador del post anterior:

Gracias por vuestra agradable visita, me encantan vuestras simpáticas, dulces y cariñosas palabras…

Esta vez me ha costado decidirme por el comentario ganador… son todos muy bonitos… GRACIAS!!!
 
El premio es para mi querido padre y amigo, Javier Morera… Gracias a ti, siempre me encantan tus halagadores y poéticos comentarios… es un honor publicar tus palabras en mi humilde post.

Siempre me animan a seguir compartiendo “on line” estos “Raticos Inolvidables”… me quedan tantos por contar!!!!!!!

Aquí tenéis su comentario, espero que os guste:

“Querida Eva:
 
Me encanta tu admiración por este maravilloso poeta…y me encanta tu recuerdo de él en este blog… sabes que compartimos estas aficiones…

Te pongo una de las rimas que mas me gusta… pero decido una u otra según temporadas y momentos de mi vida… cada una me trae recuerdos… y con cada una he pasado mis momentos… Este andaluz que cantó al amor de forma tan linda… siempre nos acompaña… especialmente a ti que eres guapísima y romántica…


RIMA X

Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman,
el cielo se deshace en rayos de oro,
la tierra se estremece alborozada,
oigo flotando en olas de armonías
rumor de besos y batir de alas,
mis párpados se cierran... ¿Qué sucede?

—¡Es el amor que pasa!

Te deseo un siglo, al menos, de alabar a Bécquer… y a ese tipo de amor…

Javier Morera”