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jueves, 13 de marzo de 2008

La Raya de la Negra

La Raya de la Negra

De regreso, un ligero sonido, nos llama la atención, es el bonito canto de las grullas, durante su largo trayecto van formando lindas figuras de punta de flecha en el azul cielo de hoy, una maravilla de la naturaleza, corto y fugaz… en segundos, tanto su figura como sus cantos de bienvenida a la primavera se disipan en la lejanía. Tras caminar un rato por la pista, llegamos otra vez a la Punta de la Negra, nos despedimos de este bonito lugar y comenzamos a bajar por una senda que discurre entre pinos y frondosa vegetación… Nos acompaña la dulce melodía de los pajarillos que habitan estos tranquilos, pacíficos y recónditos sitios del Planeta… y llegamos a La Raya de La Negra, nos quedamos encantados de la formidable vista, que es un regalo para nuestros ojos… ¡Me encanta su hermosura, su envergadura, su color!...







Esta realmente preciosa con sus estratos de colores pardos, grises, blancos y alguna discreta pincelada rojiza… En lo alto contrasta el verde del pinar y el azul celeste del despejado cielo completa el bello encuadre…

Seguimos caminando por la estrecha senda y llegamos al Pinar Viejo, es muy bonito, esta todo tan verde y lleno de vida… el camino nos lleva hasta el Pastizal del Andador y luego transcurre por una pista. El sol nos ilumina y calienta durante todo el recorrido… Ya tenía ganas de tener un día soleado y calmado… lleno de luz!!
Siguiendo el libro descubrimos un tímido y antiguo pozo, escondido entre las ramas y la abundante vegetación…


Ya no esta en uso, aunque sigue guardando agua, desde aquí divisamos la Caseta de Juan Ramón, esta muy bien cuidada, antiguamente la usaban los pastores para refugiarse.


Retomamos la pista menos transitada que nos lleva al Abejar de Torrijos, en esta parada disfrutamos una vez más de la linda Raya de la Negra, que se divisa a lo lejos…
Volvemos sobre nuestros pasos y a la caída de la tarde pasamos por la llamada Plaza del Pilar, es una extensa explanada muy grande, llena de matojos y hierbas… un lugar típico de víboras…


Por último recorremos el barranco en el cual hemos empezado esta agradable excursión… Tiene el nombre de: Verellón Oscuro… Nos divertimos subiendo a las “esculturas chirigotescas” que tanto nos gustan…


Aunque son un poco peligrosas porque en algunas hay simas…y se puede hundir la tierra porque no tiene en que apoyarse…


Pero tenemos cuidado y nos lo pasamos fenomenal!! Como dicen mis hermanos: La fortuna favorece a los valientes!! ;)


Ya en el coche mientras contemplaba las relucientes y hermosas estrellas de la estrenada noche, mi hermana nos propuso la siguiente adivinanza: Hay un gato y un pato, los dos nacieron el mismo segundo, a la misma hora, el mismo día, la misma semana, el mismo mes, y en el mismo año… ¿Quién es mayor de los dos?...
La solución me la ponéis en los comentarios… ¿Vale?...


Hasta pronto queridos amigos!!!


martes, 19 de febrero de 2008

Castildetierra

Castildetierra

El domingo 17 de febrero, un día nublo y frío… decidimos volver a las Bardenas Reales, ya que, como siempre nos ocurre, nos quedamos con las ganas de conocer y contemplar otros muchos lugares de estas tierras navarras de gran belleza.
Comenzamos a caminar por una pista que atraviesa campos resecos con un trigo ralo y pobre, a medio crecer, sitiado por tierras con arenas y salitres, casi blancas y extremadamente faltas de agua… Nos cruzamos también con alguna casucha abandonada, que nos recordaba el Lejano Oeste.





Tras andar y andar sufriendo un frío viento que a veces nos llenaba de arena, charlando y riendo a raticos, llegamos a lo que se conoce por el símbolo de las Bardenas: el Cabezo de Castildetierra, un característico cerro testigo digno de ver y que es admirado en el mundo entero.


Es magnifico… precioso… han puesto unas discretas pero importantes vallas en las que pone “zona frágil, no pasar” que se deben respetar para evitar así, que no se adelante la erosión natural, y el cabezo se deteriore y destruya antes de lo normal… También tengo entendido que intentan con sellados químicos impedir que las areniscas endurecidas que forman el “sombrero” de esta maravillosa escultura del viento y el agua, no se fraccionen mas y todo se derrumbe… Al verlo, no puedes dejar de pensar que esas piedras de allá arriba, un día fueron el suelo… o antes, fueron el alubión que sedimentaba ese mar interior que era nuestra Tierra… paradojas del tiempo y de este planeta sorprendente… ayer mar… hoy techo altivo de un paraje desértico…





Tras contemplarlo, nos adentramos en el “Barranco de las Cortinillas”, el paisaje sigue siendo fresco y frío, hay muchos tamarites que dan al paisaje un tono morado muy bonito… En las paredes del barranco se aprecian múltiples cuevas y formaciones con estructuras muy curiosas…

Conforme vamos internándonos en el recóndito cañón, disminuye la fuerza del viento… la pequeña vegetación nos arropa… el microclima se hace más benigno.



De pronto, oímos un sonido peculiar que todos conocemos de otros años… elevamos las miradas al cielo que se deja ver por encima de los taludes del barranco y ahí están unos diminutos puntos gritones que se alinean formando flechas y se elevan con las térmicas para pasar los Pirineos… son las grullas con sus cantos de despedida, que emigran hacía tierras más frías… ¡Aunque no lo parezca, ya viene el verano!


Llegamos a un pequeño cauce por el que discurre agua, es increíble, con lo seco que esta todo y de repente hay agua!!, en el fango de la orilla del cauce, se distinguen una gran cantidad de huellas, pensamos que son de jabalí, zorro, oveja y aves que vienen a saciar su sed.






Al rato, sin terminar de recorrer todo el barranco, subimos a la superficie por uno de sus lados… ¡maravilla! Nos encontramos con un grandioso mar de olas terregosas, nuestra vista casi no alcanza a otear su fin… es espectacular, muy característico del desierto, aunque en lugar de ser dunas de arena que se transportan con el viento, aquí son estables, fijas, con una altura aproximada de dos metros…


Son como afluentes que se forman por la erosión del agua y del viento… formando un laberinto, esta formación tan típica de desierto toma el nombre de cárcavas. Nosotros vamos caminando por las crestas, con cuidado de no caernos por los enormes socavones que se forman.


También recorremos un “caos” que se ha formado en una parte del barranco, debido a la erosión… es impresionante… me encantan estos duros paisajes…

Buscamos un sitio para comer, en las profundidades del barranco, al lado del cauce… parecemos indios… se respira un ambiente de paz y tranquilidad, solo interrumpido de vez en cuando por nuestros comentarios y alguna risa que nunca debe faltar para redondear un buen “RATICO INOLVIDABLE”


De nuevo regresamos al cabezo de Castildetierra Nos espabila el viento y el frío que dejamos hace un rato aquí arriba… Hay que volver a cerrarse los anoraks y desde aquí seguimos descubriendo maravillas, sitios curiosos donde nos lo pasamos bien… pero os lo contare dentro de unos días, para que descanséis y esperéis con interés nuestras nuevas aventuras… Os contare el miedo que se pasa al estar en el inestable equilibrio de un cerro testigo… en la altura de un cabezo altisimo… Y practicando ese nuevo deporte que hemos llamado “RASCALADERAS”… Mientras tanto… os deseo unos raticos inolvidables… Y comentarme algo…JO…


¡¡Hasta pronto queridos y simpáticos amigos!!