Hoy, 16 de Diciembre, hemos ido al “desierto” de Los Monegros, para contemplar las alucinantes saladas… Primero hemos visto una laguna endorreica, arreglada por el hombre, medio helada pero con muchas aves acuáticas que estaban tomando el sol, para mantenerse calientes… nada más vernos, nos han venido a recibir… Lastima que no llevásemos nada para darles de comer. Sus plumajes eran de colores, muy bonitos…
Aquí, mis hermanos disfrutando del hermoso entorno salado
Aunque parece mentira, en estas tierras salitrosas, hay muchas variedades de vegetación, como las: “Cianofíceas Filamentosas” una clase de algas, la “Ruppia Drepanensis” y la “Tolypella Hispanica”, también hay romero, tomillo, espigas… Pero ni un solo árbol…
Después de comer, seguimos paseando por la gran salada, observamos las distintas partes: “el acantilado, la costa y el inmenso océano”
Atravesamos la salada llamada: “de Pueyo”, es de menor tamaño que la anterior, pero igual de impresionante… para que os hagáis una idea los puntitos que se ven en la foto somos nosotros tres!!
Seguimos caminando hasta llegar a otra laguna, también seca y blanca… Nos gusta mucho…
De vuelta decidimos atravesar la Playa por el medio… parecía poco trozo, pero resultaron ser unos 2 km, como se pierde la noción de la distancia en el desierto!!, vemos el atardecer desde el centro de la salada, es precioso el espectáculo…
Conforme anochece, empieza a refrescar, y baja mucho la temperatura…
Para acabar y con el atardecer quedan sólo nuestras sombras en la solitaria y silenciosa salina…
Al final me he quedado con un bolsa de diamantes (mis diamantes son los buenos recuerdos, los raticos inolvidables)…
Hasta la próxima!!










